Animarse.


Los eclipses, como ya les he contado, nos mueven de carril, nos enderezan hacia nuestro camino de vida, si veníamos perdidas o estábamos yendo para otro lado. Limpian trabajos, personas, ambientes, circunstancias, para que podamos acercarnos a todo aquello que nos ayudará a trabajar en nuestra misión.
Pero esto, animarnos a trabajar en lo nuestro, requiere mucho valor. Así sea que los cambios urgentes impliquen terminar una relación que ya no tiene más para dar o iniciar un proyecto que lleva toda nuestra atención: cualquier cambio nos necesita valientes.
Y específicamente, voy a referirme a cuando queremos emprender, cuando queremos ofrecer eso que hacemos pero nos criticamos, nos da vergüenza, no nos animamos o lo hacemos por las razones equivocadas.

Los eclipses en Leo y Acuario hablan mucho de este tema, de ofrecer a todo el mundo aquello que podemos dar desde el corazón.

Brené Brown, una psicóloga e investigadora social de USA, en su libro "El poder de ser vulnerable" hace un énfasis en este tema en un capítulo y me parece muy acertado para el momento actual.

Lo primero que debemos evitar a la hora de animarnos a mostrar nuestro servicio o producto, es vincularlo a nuestro amor propio, porque es una herramienta de doble filo.
Si al público no le gusta, tu amor propio se verá rebajado. Si le gusta, perdiste: entregaste tu autoestima a la opinión y exigencias de los demás. Te convertís en prisionera de la complacencia y el perfeccionismo.
Cuando ofrecés algo que sale de tu corazón, estás más convencida de que sea cual sea la respuesta del público, eso no te va a herir -tanto- porque sabés que amás lo que hacés y que no dejarías de hacerlo sea cual sea la reacción de los demás. Es más, hay un porcentaje mayor a que la gente reaccione positivamente ante los proyectos o emprendimientos que nacen desde el amor o la pasión por realizarlos.
Cuando lo que ofrecés es por motivos externos que no nacen de vos (solamente desear dinero sin ponerle "corazón" al asunto, hacerlo para tener aprobación, porque viste que a otro le funcionó, etc...) lo único que lograrás son respuestas que alteren tu manera de entregarte al público, porque no estás teniendo placer al realizar ese trabajo/producto/servicio.

Pero, llegado el caso de que lo que querés ofrecer sí nace de vos, no peligra tu autoestima así que estarás más arriesgada y segura de compartir lo que deseás. Sin embargo muchas veces, la emoción que aparece es la vergüenza. Vergüenza de no ser suficiente, de que el producto/servicio no sea aceptado, y mil otras preguntas que sí, parten de la expectativa de ser aceptados por lo que somos y hacemos, pero la base está en otro lado: aceptaste ser vulnerable, te animaste a innovar en tu vida, a generar un cambio, a ser tu propia jefa, a seguir tus pasiones, y esto exigió que primero seas consciente de que tu autoestima no depende de la respuesta de los demás, pero sí la provoca.  Te lanzaste convencida de estar haciendo lo que más amás en el mundo.
Esto no quita que te equivoques y tengas que corregir, enmendar y tal vez hasta volver a empezar, pero si te equivocaste, es porque estás haciendo algo.

Tal vez estos eclipses tengan varias otras manifestaciones antes de permitirte iniciar ese proyecto: quizás tenga que ser de la mano de algún socio o pareja que aún no conocés, o tal vez en otra ciudad o país y por eso estás evaluando mudarte, etc... pero estoy convencida de que cada eclipse nos trae la información necesaria para encauzarnos en el camino, atravesando los cambios que nos llevarán a él.

Así que yo te sugiero que evalúes tus pasiones, que no temas meterte en lo profundo de tu alma, escuchar a tu corazón y cuando ya sepas por dónde querés ir, te animes. Nadie más tiene lo que vos tenés, nadie más puede ofrecer algo de la manera en la que vos podés. No te aseguro que va a ser un éxito, porque nadie lo sabe y depende de vos, de tu esfuerzo, de tu trabajo diario y compromiso. Pero intentalo, probá las veces que sean necesarias, caéte y levantáte. Si estás segura que ese es tu camino, si desde el fondo de vos es lo que más deseás compartir, insistí. La vergüenza una vez reconocida se va a terminar yendo y sólo vas a quedar vos ofreciendo aquello que viniste a dar al mundo. Y será con el coraje de alguien que no se acobardó de seguir sus sueños.

Comentarios

  1. Muy bueno Vito realmente es reconfortante escuchar, oír o leer esa convicción que trasmite Modarelli

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